 |
 |
En el jardín Harían falta cien colores para describirlo. Verde sería poco. Naranjas y limones y otros tonos de amarillo y mucho azul y muy fresco. Un fantástico jardín, con espacio no sólo hacia el cielo sino sobre todo hacia allí, donde se encuentran las más bellas palmeras de todo Sóller. Me parece que ellas lo saben ya que se reflejan coquetamente en el agua de una maravillosa piscina, que es realmente una gozada, al lado de la cual estuve solo algunas veces, acostado en unas elegantes tumbonas. |
 |
 |